Repensando la navegación: Hacia una experiencia más intuitiva y escalable
Contexto
El producto había crecido de forma orgánica, resultando en una navegación inconsistente y una arquitectura de la información poco clara. Menús superpuestos, falta de jerarquía en los niveles de navegación y estructuras diferentes entre módulos generaban fricción en la experiencia de usuario, dificultando la orientación y la usabilidad.
Insights
→ Exceso de elementos visibles en pantalla, lo que hacía difícil recordar dónde estaban las cosas.
→ Falta de contexto en la navegación, sin una jerarquía clara entre módulos, subsecciones y vistas de detalle.
→ Desconexión entre módulos, generando confusión en la navegación y afectando la eficiencia de uso.
Proceso y potencial valor
1. Investigación y benchmarking:
Análisis de productos similares para entender mejores prácticas en navegación y arquitectura de la información.
2. Definición de principios de navegación:
Establecimiento de reglas sobre cuándo usar menús, tabs y vistas de detalle, asegurando una estructura coherente.
3. Nuevo layout del producto:
- Un único menú lateral para la navegación principal entre módulos.
- Tabs dentro de cada módulo, elevadas al header principal.
- Eliminación de tabs en vistas de detalle para centrar el foco en la tarea.
4. Presentación y validación con stakeholders:
Explicación del valor en términos de usabilidad y eficiencia para el usuario, buscando alineación con la visión de negocio.
✨ Valor potencial de la mejora:
✔ Mayor claridad y jerarquía en la navegación, reduciendo la carga cognitiva del usuario.
✔ Consistencia entre módulos, facilitando el aprendizaje y uso del producto.
✔ Escalabilidad de la arquitectura, permitiendo un crecimiento más estructurado.
✔ Optimización de la eficiencia, reduciendo tiempos de búsqueda y navegación.
Aprendizajes
→ Comunicar el valor del diseño más allá de la UI:
No se trata solo de hacer el producto más bonito, sino de mostrar cómo impacta la eficiencia y escalabilidad.
→ Negociación con stakeholders:
Alinear una solución con la visión de negocio es clave para su implementación.
→ Pensamiento estratégico:
Considerar el impacto a largo plazo y las restricciones técnicas antes de proponer soluciones.
→ Resiliencia y adaptabilidad:
En diseño, no siempre se logra la aprobación inmediata, pero cada propuesta bien fundamentada abre camino para futuras mejoras.